Lemna en el lago de Maracaibo.

Si la olieran, entenderían por qué no tengo ni una neurona viva para escribir.
Favor, ¡comprensión!
Madrugar todos los días, hacer cola bajo el sol para agarrar una lancha, oler lemna, viajar en dicha lancha -chachacha- media hora, oler lemna, montarte en un bus para llegar a tu empresa, trabajar todo el día de acá para allá, inhalar químicos, cargar sacos, pesar polvo de PVC, hacer informes, volver al bus, oler lemna, volver a la lancha, oler lemna, llegar a tu casa, cocinar el almuerzo del día siguiente, etcétera-etcétera-etcétera; son actividades completamente rutinarias que absorben toda mi energía.
Sí, soy patética y formo parte del sistema. Pero me quiero graduar, ¡coño!
Sí, soy patética y formo parte del sistema. Pero me quiero graduar, ¡coño!
Prometo no excusarme más.
Au revoir!





