***Ya era hora de que esta popular y admirada diva de Casa Club TV tuviese su protagonismo en este blog***

Bienvenidos al Rincón de Rebecca Rincón, un espacio destinado para que usted y los suyos tengan la oportunidad de conocer las soluciones simples más simples útiles para el mantenimiento de su hogar.
El problema del día:
¿Cómo distinguir entre una pechuga de pollo y un muslo de pollo?
La solución de Rebecca:
Queridas amigas:
La solución a este espantoso problema puede parecerles bien, bien compleja, de hecho, a mi me costó 5 años aprender a distinguir estas dos partes del pollo. Pero, ¡no se preocupe! su amiga Rebecca le enseñará en ¡1,2,3 Así de fácil!.
- Lo único que deben hacer, es ir al Supermercado y pedirle al señor de la carnicería 1 Kilogramo de PECHUGA de pollo, sólo pechuga. Seguidamente, pídanle 1 Kilogramo de MUSLOS de pollo, sólo muslos. Pídanle también que a cada bolsa le escriba el nombre correspondiente, es decir, que a la bolsa de pechugas le escriba PECHUGAS, y a la bolsa de muslos le escriba MUSLOS. Procuren llevar un marcador de esos "indeblebles", es decir, esos que no se borran por nada del mundo.
Cuando deseen cocinar las pechugas, abran el refrigerador y busquen la bolsa que dice PECHUGAS. Asegúrense de NO confundirla con la que le marcaron como MUSLOS. Si aún están desorientadas, pídanle a alguien que lo lea por ustedes.
Au revoir!
La solución a este espantoso problema puede parecerles bien, bien compleja, de hecho, a mi me costó 5 años aprender a distinguir estas dos partes del pollo. Pero, ¡no se preocupe! su amiga Rebecca le enseñará en ¡1,2,3 Así de fácil!.
- Lo único que deben hacer, es ir al Supermercado y pedirle al señor de la carnicería 1 Kilogramo de PECHUGA de pollo, sólo pechuga. Seguidamente, pídanle 1 Kilogramo de MUSLOS de pollo, sólo muslos. Pídanle también que a cada bolsa le escriba el nombre correspondiente, es decir, que a la bolsa de pechugas le escriba PECHUGAS, y a la bolsa de muslos le escriba MUSLOS. Procuren llevar un marcador de esos "indeblebles", es decir, esos que no se borran por nada del mundo.
Cuando deseen cocinar las pechugas, abran el refrigerador y busquen la bolsa que dice PECHUGAS. Asegúrense de NO confundirla con la que le marcaron como MUSLOS. Si aún están desorientadas, pídanle a alguien que lo lea por ustedes.
¡LISTO AMIGAS!
¿Ven qué fácil?
Las esperamos en la próxima sesión de este, su espacio: el Rincón de Rebecca Rincón.






