Es la época de las graduaciones de
"bachilleres" -si es que aún puede llamarse así al grupo de bestias descerebradas que han completado su segundo año del ciclo diversificado-, y por ende, también es la época de inscripciones universitarias. Yo también estuve allí, yo, dulce e inocente intento de
"punk",
150 centímetros de pura amargura, hormonas e ilusiones de cambiar a una vida universitaria verde y llena de felicidad en la
USB.
Cuatro años después, veo que soy una
ojera con cara en vez de una cara con ojeras.
Cuatro años después me veo encorvada, arrugada, amarilla, calva y preguntándome por qué carajo no estudié una vaina más fácil en una universidad más fácil. No tardo mucho en recordar a ciertas criaturas salvajes
(de esas que reparaban castellano en el colegio) que afirmaban con seguridad que estudiarían cosas como publicidad, comunicación social
(lo que yo quería originalmente), diseño gráfico y ese tipo de cosas. Sin ánimos de denigrar de ninguna profesión, decidí no seguir a la manada de cotufas, e irme por algo más
"retador" (que pendeja!).
¿Qué mejor lugar para eso que la USB? - pensé.
¿Que si me arrepiento? a veces. Pero está bien. No tendré abarrotado mi
Facebook con fotografías de mi y mis amiguitas
"siliconudas", llenas de topcitos
coloridos, cabellos secados y capas de maquilaje; ni apareceré todos los fines de semana en
"Rumbas.com", "Eventos .com", "tevimos.com", "tepillamos.com", "rumberos.com", etcétera, etcétera, etcétera. En vez de eso, tengo fotos de
"Estudiando en casa de Susanita", "Haciendo proyecto en casa de menganita" y si acaso
"Viendo películas en casa de Pedrito Pérez".
Pero ese no era mi punto. Hoy quiero hablar de la
ilusión. De la ilusión de comenzar una nueva vida en la universidad. De cambiar de ambiente, de amigos, de horario, de hábitos y de todo. Y se me ocurrió escribir esto, ya que hoy tuve la oportunidad de ver a una madre visitando la universidad con su amado querubín. La madre anotaba instrucciones para llegar al
"Centro Comercial Ciudad Tamanaco",y el hijo la contemplaba, distraído, mientras contoneaba su
purulento rostro invadido de acné adolescente de un lado a otro, viendo a su futuro, un futuro que él piensa perfecto.
Al verlo, sólo pensé:
¡Pequeño saltamontes! ¡pequeña criaturita salvaje! ¡pequeño... bachiller! ugh! asco!
Pobrecillo, de verdad. El verde de la Simón es engañoso. Los jardines de la Simón son engañosos. La belleza de la Simón, en parte, es un holograma.
Y lo digo porque lo que menos vas a hacer en tu carrera
-si de verdad le quieres echar ganas- es tirarte en una gramita.
HA! olvídalo! a tu salón gallo! a tu salón a estudiar! a tu laboratorio! a la biblioteca! a tu carro! vuelve al salón!
¡Aw! ¡es que si le hubiesen visto la cara de
"fantasías animadas de ayer y de hoy" que tenía! ¡tan tierno! ¿me vería yo tan ridícula? seguro que sí. Esa cara la tuviste tu, la tuve yo y la tuvimos todos. Es
la cara de la inocencia.
Es la cara de creer que el mundo es
perfecto, que las personas en el fondo son buenas y que el
optimismo es la solución a todos los problemas. Es la cara de creer que si estudias vas a pasar. Es el rostro de la estupidez enfermiza, del vómito, del acné y del ron
tapa amarilla -algunos no lo superan-. Es la cara de pensar que no vas a tener rollos con nadie. Es la cara de creer que a los profesores les importa algo más que clavarte.
Pues lamento informarles que el mundo real no es así tan
"balurdo". Lo lamento de verdad. Mis arrugas me apoyan.
"¡¡¡Oh mira mamá, estudiaré aquí, seré feliz y a las 4.00pm tomaré el té con los patos en el jardín!!!"
*** Inserte azúcar, flores y muchos colores ***
Ooooh claro! yeah sure, you'll do that babe!!!
Y los pajaritos cantarán contigo "las mañanitas" para darte la bienvenida...
Oh la lá! Welcome to the real world!
La
Simón no es para todos. Unos se adaptan y otros no. Si estás dispuesto a estudiar
Mate 1 desde el primer día en la biblioteca, si estás dispuesto a
desayunar, almorzar y cenar en el comedor, si no piensas en otra cosa más que en integrales y derivadas, te adaptarás más rápido que inmediatamente. Si tienes altibajos emocionalmente humanísticos, como yo, pues te costará un poco más. Ahora, si de plano no puedes convivir con muchas personas de mente cerrada y cuadrada a la vez, pues
"au revoir" USB.
A todos aquellos que de casualidad me leen y empezarán a estorbar, digo, estudiar en la USB este año, pues sólo les digo: prepárense! y también les digo que lamento mucho que la USB que conocerán no es la misma que la que me recibió hace 4 años. ¡¡¡¡¡GRACIAS CHAVEZ!!!!